lunes, 23 de febrero de 2015

EN PICADA; El bloque en el poder en su peor momento.

Varias semanas atrás nos enteramos de una gran estafa al SII, en la que un partido de extrema derecha como la UDI, estaba involucrado con varios empresarios poderosos de este país. Lo que nos hizo darnos cuenta de una realidad que para una clase política podrida es una dinámica normal.

Así es como gobiernan, para aquellos que financian sus campañas, para los dueños del poder de la riqueza. Con un listado de gente ligada a cargos públicos en el parlamento y hasta un ex candidato presidencial como implicados en el caso:

  • Iván Moreira (UDI), electo senador por la región de Los Lagos.
  • Pablo Zalaquett (UDI), candidato a senador por Santiago Poniente.
  • Laurence Golborne (UDI), candidato a senador por Santiago Oriente.
  • Ena von Baer (UDI), senadora por la región de Los Ríos.
  • Andrés Velasco (Ex DC), precandidato presidencial de Fuerza Pública.

Lamentable es el comportamiento de estos “honorables”, quienes supone se deben a la ciudadanía, y una vez más nos damos cuenta que sólo utilizan sus cargos para su beneficio, teniendo la complicidad de todo el bloque en el poder.

Aún no terminaban los coletazos de este bullado caso, donde aún no existen detenidos ni renuncias de los parlamentarios involucrados -que pretenden hacer de la política una cueva de ladrones-, y aparece el Caso Dávalos, en que se reúne este señor, hijo de la Presidenta de la República, con el señor Luksic, uno de los más grandes empresarios de nuestro país, en su calidad de vicepresidente del Banco de Chile, para gestionar un préstamo de seis mil quinientos millones de pesos, un monto con el que se podrían construir unas 541 viviendas de subsidio habitacional. ¡Gran privilegio! ¿A cuántos de ustedes los recibe el vicepresidente del banco?

No es posible que la señora Michelle Bachelet, luego de semanas de silencio, se pronuncie como Presidenta de la República, diciendo que se enteró de la existencia de la empresa de su nuera, Natalia Compagnon, a través de la prensa. Hoy la empresa de su hijo y su nuera, luego de la venta especulativa de los terrenos de la VI Región, tiene un patrimonio de mil quinientos millones. ¡Y todo eso con un capital inicial de 6 millones! Muestra que son mejores empresarios que servidores públicos.

Y esta es la respuesta de la ciudadanía ante la falta de liderazgo de parte de la Presidenta de Chile: La encuesta semanal Cadem evidenció una fuerte caída de nueve puntos en su aprobación, producto del caso Caval, quedando en un 31%, mientras que su desaprobación llegó a 54%, lo que representa un aumento de ocho puntos porcentuales respecto de siete días atrás.

No podía ser menos la baja que hoy tiene en su aprobación Bachelet. La sensación de que en el gobierno continúan haciendo mal las cosas, con un Seremi de vivienda que falta a la verdad y no paga ningún costo, esperando una vez más que renuncie cuando se le ocurra, tal como lo hizo Sebastian Dávalos. Y esto sigue. Existe un listado de personas vinculadas a la política en el caso SQM. 39 personas entre asesores, militantes y comandos de campaña desde la Alianza a la Nueva Mayoría.

Parece una falta de respeto o un nulo compromiso real de servir a la ciudadanía y el pueblo en general.

El bloque en el poder solo gobierna para ricos y poderosos. Son lo mismo. Son los mismos quienes los financian, para seguir manteniendo el sistema tal cual está, lo que es muy bueno para ellos y es muy malo para nosotros. El pueblo. Ese acuerdo es lo que los mantiene gobernando, sí, pero convenciendo cada vez menos.

En la alianza se dan el tiempo de hablar de Venezuela y cuestionar su régimen democrático, viajan a hacer un show, y aún no han tomado ninguna decisión real con el caso Penta. Por ejemplo, solicitar la renuncia a sus militantes involucrados. La nueva mayoría, por su parte, haciendo un nulo cuestionamiento a las irregularidades que cada día se van destapando, con militantes de sus filas vinculados a las famosas “boletas truchas”, y haciendo una defensa corporativa de la Presidenta, presentándola como “una madre en un momento doloroso”.

No se puede continuar con esta forma de hacer política, en la que las actuales coaliciones políticas sólo pretenden hacerse de más y más poder, al precio de generar las condiciones para que los grandes empresarios se hagan más y más ricos.

Es impresentable, y NO queremos más de lo mismo. No debemos dejar que este tipo de gente siga decidiendo sobre nuestras vidas y sobre cómo desarrollaremos estas. Es necesario participar en cada espacio organizativo, fortalecer cada uno de ellos, trabajar unitariamente con todas y cada una de las comunidades que hoy han dejado de creer que los actuales políticos les representaban y les servían.

La política que necesitamos, la política que tiene que ver con nuestro futuro, la hacemos todas y todos ¡Y entre todas y todos la recuperaremos!

Doris Gonzalez Lemunao
@doris_gonzalez_

martes, 17 de febrero de 2015

Algunas consideraciones sobre el escenario político después de la encuesta CEP.



Esta columna es de Septiembre del 2014
Actualmente la ciudadanía se está movilizando, muchas veces de manera espontánea y por cuestiones muy particulares, buscando recibir el apoyo de otros. Este aumento de las movilizaciones en los últimos años (con ciclos de ascenso y de calma) es de esperar que se acreciente y acelere en este gobierno,  hasta que esa fuerza haga saltar la lucha a una nueva fase, o hasta que sea domesticada y enmarcada por una reforma en el sistema político y económico.
Los diversos estallidos sociales en nuestro territorio solo vienen a mostrar que hoy existe un descontento y un problema de representatividad de las coaliciones que se han mantenido en el poder hace ya más de 20 años. El modelo de acumulación neoliberal se encuentra en una crisis estructural que contrapone gobernabilidad con crecimiento.  De ahí que irrumpen otras fuerzas políticas y nuevos actores incluso en el Congreso, quienes de alguna u otra manera buscan resolver esta contradicción interna del modelo, provocando en algunos casos, que sectores conservadores de ambas coaliciones, que antes no tenían confrontación política, hoy estén siendo confrontados y obligados a sacarse la careta.
Cuando se conocen las cifras de la encuesta CEP, señalando que el gobierno tiene solo un 30% de aprobación,  se instala un nuevo escenario político, que nos dice que la Nueva Mayoría no logra recomponerse y carece de legitimidad popular. Este escenario abre amplias posibilidades para el desarrollo de la lucha independiente de los sectores populares, a nivel de base, en variados sectores sociales; Y también,  posibilidades concretas para el desarrollo de la lucha legal-institucional frente a la debilidad e ilegitimidad de la clase política.
Sin embargo, la crisis del bloque dominante, del sistema político y del modelo económico no son lo suficientemente fuertes como para hacer caer al sistema por sí solo y el movimiento popular no tiene ni la fuerza ni la alternativa con la cual derribar y reemplazar a la institucionalidad vigente.
La crisis de legitimidad y representatividad seguirá acrecentándose mientras no se reforme realmente el sistema binominal o mientras una fuerza política alternativa de carácter reformista no ingrese al sistema para reconfigurar el orden de los partidos. Este escenario indica que debe comenzar a elaborarse un referente contra-hegemónico, que de la coherencia necesaria a las diversas luchas que hoy se levantan, como plataformas de lucha para quienes ven la posibilidad de cambio. Finalmente, están las condiciones para que una fuerza política alternativa de carácter popular y de clase tenga posibilidades de desarrollo en el mediano plazo y cuente con condiciones para crecer, fortalecer y fortalecerse en la lucha popular e ir quebrando las posiciones ganadas por los representantes de la clase dominante.
¿Es momento de las organizaciones sindicales y su lucha?
La encuesta CEP también nos muestra otro aspecto de este nuevo escenario político: Para la ciudadanía, la confianza de los sindicatos aumento de un 18% a un 21% en los últimos tres años.
Este pequeño dato, es una demostración más del descontento que se ha generado con los tremendos niveles de segregación y desigualdad en el Chile de hoy, donde las utilidades de las grandes empresas son millonarias, mientras el 86,9% de los trabajadores en Chile gana menos de $ 700.000 pesos líquidos al mes (Fundación Sol). El discurso gubernamental del “Chile de Todos” solo es para disfrazar el fortalecimiento de los pilares que sostienen al capitalismo en Chile en su forma “Neoliberal”. Si el gobierno no representa el bien común; Si los “representantes” legislativos administran sus cargos para hacer “caja”; Si la justicia parece funcionar para un puro lado; Si la dirigencia máxima de la CUT, en vez de defender los intereses de los trabajadores, se encuentra de rodillas frente a los poderosos, buscando la contención de la movilización y las reivindicaciones del mundo laboral, algunos sindicatos, a diferencia de todos los anteriores, han comenzado a mostrarle al pueblo que son sus propias organizaciones de base las que están defendiendo realmente sus intereses.
A lo largo de nuestro país día a día aumentan las huelgas y las demandas por mejoras laborales, además del aumento salarial que para todas y todos es una de las cuestiones fundamentales que debe resolver la autoridad de gobierno. Frente a esto, existen diversas organizaciones que comienzan a trabajar y coordinarse entre sï. Por fuera de la CUT, donde hoy no sienten representación, y también desde dentro de la central, diversas organizaciones entran en discusión interna acerca de la conveniencia de continuar afiliados a esta.
Esos sindicatos, federaciones, confederaciones están luchando por el fin al subcontrato y la camisa de fuerza del código laboral. Contra la manipulación y el control que ejercen los partidos del bloque dominante sobre las organizaciones,  y la propia dispersión y desorganización de las organizaciones de trabajadores más conscientes y combativas (O, lo que es lo mismo, su falta de objetivos comunes y unidad).
El desafío es avanzar a una forma sindical inclusiva y con las diversas organizaciones y movimientos sociales. Avanzar en la lucha por el fin al código laboral, por el fin del subcontrato, contra una mayor precarización del trabajo en un contexto de niveles de desempleo aumentando y cifras de crecimiento por debajo de lo esperado. Avanzar por el fin del sistema de AFP.
Trabajadores somos aquellos asalariados y no asalariados, todos somos pueblo trabajador.

Doris Gonzalez
doris.gonzalez@pueblo-libre.cl
@doris_gonzalez_


El trabajo en el contexto del Chile de hoy.

Esta columna fue publicada en la revista Punto Final en agosto del año 2014
En el contexto político actual en el que la ciudadanía se moviliza, muchas veces, de manera espontánea, incluso por cuestiones particulares que buscan recibir el apoyo de otros. Esta  alza de los últimos años es de esperar que se acreciente y acelere en este gobierno (con ciclos de ascenso y de calma) hasta que esa fuerza haga saltar la lucha a una nueva fase o hasta que sea domesticada y enmarcada por una reforma en el sistema político y económico.
Las diversos estallidos sociales en nuestro territorio que solo vienen a mostrar que hoy existe un descontento y un problema representativo de las coaliciones que se han mantenido en el poder hace ya más de 20 años. El modelo de acumulación neoliberal se encuentra en una crisis estructural que contrapone gobernabilidad con crecimiento.  De ahí que irrumpen otras fuerzas políticas y nuevos actores incluso en el senado, quienes de alguna u otra manera buscan resolver esta contradicción interna del modelo. Provocando en algunos casos, que sectores conservadores que antes no tenían confrontación política, hoy están siendo obligados a hacerlo y sacarse la careta.
Cuando se conocen las cifras acerca de la encuesta cep y que esta pone en  un nuevo escenario político al gobierno que tiene solo un 30% de aprobación, nos dice que la Nueva Mayoria  no logra recomponerse y carece de legitimidad popular , aumentando los porcentajes de la ciudadanía en sus niveles de posición política en un pequeño porcentaje. Este escenario abre amplias posibilidades para el desarrollo de la lucha independiente de las masas a nivel de base en variados sectores sociales;  posibilidades para el desarrollo de la lucha legal-institucional frente a la debilidad e ilegitimidad de la clase política. Sin embargo, la crisis del bloque dominante, del sistema político y del modelo económico no son lo suficientemente fuertes como para hacer caer al sistema por sí solo y el movimiento popular no tiene ni la fuerza ni la alternativa con la cual derribar y reemplazar a la institucionalidad vigente. La crisis de legitimidad y representatividad seguirá acrecentándose mientras no se reforme realmente el sistema binominal o mientras una fuerza política alternativa de carácter reformista no ingrese al sistema para reconfigurar el orden de los partidos. Finalmente están las condiciones para que una fuerza política alternativa de carácter popular y de clase tiene posibilidades de desarrollo en el mediano plazo y cuenta con condiciones para crecer, fortalecer la lucha popular e ir quebrando las posiciones ganadas por los representantes de la clase dominante.
Una demostración más del descontento. Este es el reflejo del descontento que se ha generado con los grandes niveles de segregación y desigualdad en el Chile de hoy, donde los niveles de ganancia para las grandes empresas son millonarias, mientras solo el 13,1% de los trabajadores en Chile gana más de $ 700.000.- líquidos (Fundación Sol).
Analizando este contexto en el que hoy la movilización social es el reflejo de aquellas y aquellos que no encuentran una representatividad en el bloque dominante, constituido por la alianza y la nueva mayoría, que continúan gobernando para los dueños del poder y la riqueza. El escenario da claridad que debe comenzar a elaborarse un referente contra-hegemónico que de la coherencia necesaria a las diversas luchas que hoy se levantan como plataformas de lucha para quienes ven la posibilidad de cambio.
La demanda de las y los trabajadores del fin al subcontrato y al código laboral, aquellos asalariados y no asalariados que son el claro reflejo de que el sistema capitalista ha negado de manera sostenida con la cara de un gobierno que dice; “El Chile de Todos” mas este discurso solo es para disfrazar el fortalecimiento de los pilares que sostienen al capitalismo en Chile con su nueva forma “Neoliberalismo”. Lamentablemente hoy la central de trabajadores con sus dirigencia máxima se encuentra de rodillas frente a los poderosos, buscando la contención de la movilización y las reivindicaciones del mundo laboral.
A lo largo de nuestro país día a día aumentan las huelgas y las demandas por mejoras laborales, además del aumento salarial que para todas y todos es una de las cuestiones fundamentales que debe resolver la autoridad de gobierno. Frente a esto, existen diversas organizaciones que comienzan a trabajar y coordinarse entre si, por fuera de la CUT, en donde hoy no sienten represtación y desde dentro de la central, diversas organizaciones entran en discusión interna acerca de continuar afiliados a esta.
Es momento de las organizaciones sindicales y su lucha?, tomando en cuenta que para la ciudadanía la confianza de los sindicatos aumento de un 18 a un 21% en los últimos tres años. El desafío es avanzar a una forma sindical inclusiva y con las diversas organizaciones y movimientos sociales. Trabajadores somos aquellos asalariados y no asalariados, todos somos pueblo trabajador.
La camisa de fuerza del Código Laboral; El control que ejercen los partidos del bloque dominante sobre las organizaciones de trabajadores y, la propia dispersión y desorganización de las organizaciones de trabajadores más conscientes y combativas (O, lo que es lo mismo, su falta de objetivos comunes y unidad).

Avanzar en la lucha por el fin al código laboral, al subcontrato, contra la precarización del trabajo con el desempleo del 6,45%, además con cifras de crecimiento por debajo de lo esperado, pero que los niveles de ganancia de las grandes empresas en Chile continúan siendo millonarias y avanzar las trabajadoras y trabajadores de este territorio, que permitirá una mejor calidad de vida y permitirá el avance del movimiento social en Chile y su destino.

Doris Gonzalez@doris_gonzalez
Doris.gonzalez@pueblo-libre.cl

El cobre, la paradoja Chilena



Esta columna se publico en Julio del 2014

Se dice que el cobre es “El Sueldo de Chile”, o “La Viga Maestra”. Extraído sin provecho para los chilenos. Chile cuenta con el 50% de las riquezas conocidas de cobre en el mundo; entre todos los países mineros tenemos comparativamente las mejores y más rentables posibilidades de inversión, que es de la más alta calidad, que las condiciones de elementos para su producción están disponibles y son las más económicas, en fin. Esto es sabido por todos los grandes conglomerados, multinacionales y por los indolentes que nos han gobernado a lo largo de la historia y especialmente los últimos 24 años en que las 2 facciones del mismo bloque dominante (Derecha y concertación hoy llamada nueva mayoría) se han alternado en el gobierno.

La demostración más clara y palpable de este hecho, es en la comuna de Calama, en donde la riqueza que produce el cobre y su explotación en Chuquicamata, esta bastante alejada del desarrollo que dice producir. En los campamentos de Calama no a llegado  “el desarrollo económico” que hablan los gobiernos que a sufrido nuestro pueblo. Somos un país en vías de desarrollo es lo que siempre escuchamos de las autoridades, esto no es tal es mas bien lo contrario si pensamos que el 1% acumula el 32% de las riquezas y el resto de la población se reparte el 68% restante. En Calama ese 1% goza de los beneficios de la mayor mina a tajo abierto del mundo, y el otro 99% sobrevive con salarios de hambre.

En la comuna de Calama existen graves problemas sociales, de salud, vivienda, trabajo y psicológicos incluso. La necesidad que tienen estos pobladores, son claramente derechos que están siendo negados y en esta zona se hacen más palpables al ver la realidad en la que viven sus habitantes en ocupaciones ilegales, sin derecho al suelo sin servicios básicos para desarrollarse adecuadamente con su familia, dejando el negocio de los suelos y las viviendas en manos de los privados.

Pero lo de Calama quizás relata de manera más dramática esta realidad de desigualdad que vive nuestro país. Sin embargo, no solo en Calama el capitalismo funciona muy bien para unos pocos y muy mal para las mayorías. En las grandes ciudades de nuestro país, el brillo de los pesebres dorados del consumo (grandes centros comerciales), no deja apreciar esta desigualdad aberrante, pero existe, está ahí cuando los derechos son negados porque las grandes empresas lo controlan todo.
Un claro ejemplo de lo que decimos es el tema de los terrenos, los suelos, también son un recurso natural al igual que el cobre, y específicamente los suelos urbanos se encuentran totalmente en manos de privados, las más de las veces no para darles un uso productivo o habitacional, sino sólo para especular (comprar barato, vender caro). Si los suelos recuperaran su condición de Bienes Comunes, administrados por el Estado, los pobres no tendríamos necesidad de pelear por ellos, ni seríamos expulsados fuera de la ciudad. Tampoco tendríamos que ahorrar tanto dinero para obtener nuestras viviendas y el Estado podría destinar a un mejor uso los miles de millones que anualmente paga a los especuladores inmobiliarios. Por eso es importante luchar por nuestro terreno y nuestras viviendas, pero al mismo tiempo, debemos reclamar el derecho al suelo, ya que nuestros hijos en el futuro también necesitaran de un lugar donde vivir y esa lucha hay que empezar a darla ahora.

Esta es una de las injusticias mas graficas que existe en nuestro país. Desde las organizaciones de pobladores desde los territorios que exigimos derecho a la ciudad, al barrio, a la vivienda y la vida digna, nos encontramos con un estado carente de recursos según nos dicen en donde los derechos sociales siguen siendo para el mercado y nuestras herramientas de manera histórica han sido la organización y la lucha, para obtener pequeños logros y que signifiquen avances para nuestras organizaciones mas no soluciones.

Para nosotros desde el Movimiento de Pobladores Ukamau que sabemos que el camino es la unidad de los distintos sectores sociales de nuestra sociedad, que están por los cambios reales para Chile y su pueblo.

El 11 de julio se conmemora el día de la Dignidad Nacional, debido a que ese día en 1971 se nacionalizó el cobre chileno, la principal riqueza del país, que hasta entonces estaba en manos de empresas norteamericanas. El cobre volvió a ser chileno y con él se pudo garantizar una serie de derechos sociales. Ni siquiera la Dictadura se atrevió a  privatizarlo, pero en 1992, la Concertación y la derecha acordaron que Codelco traspasara GRATIS a empresas extranjeras yacimientos aún no explotados. En 1990 Codelco producía cerca del 90% del cobre en Chile. En 2010, Codelco sólo producía el 30%...el 70% restante nuevamente está en manos extranjeras, prácticamente en las mismas condiciones que antes. Desde los movimientos sociales no podemos dejar que esto sea solo una conmemoración, el desafío es que el cobre y los minerales y todos los recursos naturales vuelvan a manos del estado  y así sea verdaderamente el sueldo de Chile, la viga maestra que sostendrá el desarrollo y progreso de todos los chilenos.

Las organizaciones que luchamos por un país donde los derechos sean respetados y que la desigualdad deje de tenernos en el rating como uno de los lideres en desigualdad del mundo, que ganemos en igualdad.

Hoy es tiempo de los movimientos sociales ganando espacio con organización y con sus demandas. Disputando espacios de poder, donde se ha mantenido el bloque dominante hace más de 20 años.

Con fuerza decimos que la unidad nos hará triunfar.
Adelante con todas las fuerzas de historia.
A recuperar la dignidad nacional.
Unidos Venceremos!

Doris Gonzalez
doris.gonzalez@pueblo-libre.cl
@doris_gonzalez_

La interpelación de la derecha a la Ministra Paulina Saball: Un nuevo show mediático del bloque dominante.

Esta columna fue publicada en varios medios el 20 de junio del 2014

Es difícil creer que el emplazamiento que hizo la derecha el día jueves 19 de junio a la Ministra de Vivienda, Paulina Saball, buscaba cambiar en algo las pésimas condiciones en que se encuentran viviendo las familias afectadas por el incendio en los cerros de Valparaíso, que buscaba apurar el proceso de reconstrucción en Alto Hospicio o que tenía por objetivo enmendar las deficientes políticas de vivienda llevadas adelante por el bloque dominante en los últimos 24 años.
Por el contrario, vimos el triste espectáculo al que nos tienen acostumbrados la  derecha y la concertaciónpc en el Congreso, donde siempre se pelan los dientes y se gruñen en público, tratando de diferenciarse en matices, en aspectos secundarios de cuestiones en las que están básicamente de acuerdo: Que las casas no se lluevan y el plástico no se pase, que hayan baños, que haya agua, son cuestiones inmediatas para las familias ahora. Que la actual administración tenga un catastro real de los damnificados, y al menos una idea de los recursos que necesita y los plazos que contempla, es lo mínimo que se les puede exigir a quienes administran el Estado.
Sin embargo, el problema de la vivienda en chile sobrepasa las cuestiones inmediatas y afecta directamente el problema de la reconstrucción ante las catástrofes de alto hospicio y los cerros de Valparaíso.
En chile desde el año 78 que la vivienda para las y los chilenos no es un derecho, y se le considera un bien provisto por privados (inmobiliarias, constructoras) al cual las familias pobres deben acceder con un subsidio de parte del Estado. El Estado se desliga incluso de la planificación urbana, quedando el crecimiento y la calidad de vida de la ciudad a merced de las fuerzas del mercado, lo que en buen chileno quiere decir a merced de los intereses de los dueños del poder y la riqueza.
Es por esto que el Estado no dispone de ningún tipo de procedimiento institucional para enfrentar el problema de la reconstrucción de viviendas destruidas por catástrofes, quedando a criterio de cada administración cómo resuelve el problema.
La administración anterior desarrolló como objetivo, a partir del terremoto del año 2010 y posterior tsunami, expulsar a los pobres del borde costero. Una visión no muy distinta  de la que plantea el gobierno actual, queriendo aprovechar la oportunidad para expulsar a los pobres de los cerros de Valparaíso.
Por esto, denunciamos la falta de una ley general de vivienda, independiente de la administración de turno, que establezca una política de estado en vivienda social y planificación urbana, que especifique el cómo, el dónde, la norma de calidad, el número, los plazos, y quienes son los responsables, las responsabilidades que les caben y los mecanismos reales de exigibilidad de responsabilidades (no shows mediáticos) en la construcción normal y reconstrucción en los casos de catástrofe o mala calidad de la construcción como ocurrió en gobiernos anteriores.
Ante este show mediático dado por los dos sectores políticos del bloque dominante, los pobladores sabemos que no existe ningún cuestionamiento al sistema que solo genera más desigualdad y segregación. la interpelación a la ministra, es sólo una nueva cortina de humo desde el congreso, una nueva disputa por miserables cuotas de poder, donde ambas coaliciones sólo quieren utilizar y manipular a los pobladores, aprovechándose de su desesperación.
Los que hemos presionado para ganar algunas mejoras, los que realmente interpelamos a las autoridades, a punta de movilizaciones con métodos de fuerza y presión, para lograr poner la discusión sobre la mesa, somos nosotros.
Somos nosotros los que estamos dando la lucha para que se establezca la vivienda como un derecho y con un estado que esté al servicio de su pueblo, como debiese ser con cada uno de los derechos que hoy exige la ciudadanía. Que en definitiva chile, sea para todos los chilenos, y no sólo de unos pocos millonarios.
Las organizaciones de pobladores debemos tener la claridad para fortalecernos, organizándonos, formándonos para dar las batallas siguientes y no prestarnos al circo que solo beneficia a un pequeño sector de nuestra sociedad en el cual no estamos incluidos. En este sentido, lo que debemos hacer es continuar organizados, luchando.
Nuestro emplazamiento a la ministra de vivienda y a las autoridades seguirá siendo desde la calle con nuestras diversas formas de dar la pelea hasta recuperar nuestros derechos por completo.
Ya lo dijimos. Nos gustaría que no fuera así. Nos gustaría que primara la razón y los argumentos. Que primaran las necesidades e intereses de nuestras familias, de nosotros, de nuestro pueblo. Pero vivimos en Chile, y en nuestro país mandan los dueños del poder y la riqueza.
Si poder es lo que tienen, poder es lo que entienden, poder es lo que usan… entonces reiteramos: debemos aprender a crear nuestro propio poder, nuestra propia fuerza.
Es luchando como avanza el pueblo


Doris Gonzalez
@doris_gonzalez
Doris.gonzalez@pueblo-libre.cl
Santiago, 20 de Junio de 2014.